El funcionamiento de éste tipo de programas se basa en
el "filtrado de paquetes". Todo dato o información que circule entre
nuestro PC y la Red es analizado por el programa (firewall) con la misión de
permitir o denegar su paso en ambas direcciones (Internet-->PC ó
PC--->Internet).
El comprender esto último es muy importante, ya que si
autorizamos un determinado servicio o programa, el firewall no va a decirnos
que es correcto o incorrecto, o incluso, que siendo correcto los paquetes
que están entrando o saliendo, éstos contienen datos perniciosos para
nuestro sistema o la Red, por lo que hay que tener buen cuidado en las
autorizaciones que otorguemos.
Como ejemplo de esto último podemos poner el Correo
Electrónico. Si autorizamos en nuestro firewall a que determinado programa
de correo acceda a Internet, y al recibir nuestro correo, en un mensaje
recibido viene un adjunto con un virus, por ejemplo tipo gusano, el firewall
no nos va a defender de ello, ya que le hemos autorizado a que ese programa
acceda a la Red. Lo que si va a hacer es que si al ejecutar el adjunto, el
gusano intenta acceder a la Red por algún puerto que no esté previamente
aceptado por nosotros, no lo va a dejar propagarse. Ahora bien, si hace uso
por ejemplo del mismo cliente de correo, si va a propagarse. La misión del
firewall es la de aceptar o denegar el trafico, pero no el contenido del
mismo. En éste caso, la misión de protegernos es (además del sentido común
de no ejecutar sin más un adjunto) de un programa Antivirus.
Un firewall funciona, en principio, DENEGANDO
cualquier tráfico que se produzca cerrando todos los puertos de nuestro PC.
En el momento que un determinado servicio o programa intente acceder a
Internet o a nuestro PC nos lo hará saber. Podremos en ese momento aceptar o
denegar dicho tráfico, pudiendo asimismo hacer (para no tener que repetir la
operación cada vez) "permanente" la respuesta hasta que no cambiemos nuestra
política de aceptación.
Una buena política debería ser, ante la duda, no
aceptar nunca cualquier acceso hasta comprobar que es necesario para un
correcto funcionamiento del servicio que pretendamos usar y no es
potencialmente peligroso para el sistema. Si denegamos el acceso y nuestro
sistema sigue funcionando bien, no nos es necesario por lo que lo debemos
denegar.
Con la instalación de un firewall conseguiremos hacer
vuestro sistema mucho menos vulnerable a intrusiones.